Yo llevo tiempo cuestionando tantas cosas en las que antes creía. Creía en todo lo que me enseñaron. Ahora creo en lo que he vivido. Creo sólo en lo que siento, sólo en eso, porque ni en mis ojos o en mis oídos puedo confiar.
Yo no creo todo lo que veo y menos todo lo que oigo, porque muchas veces esto me aleja más de lo real.